El uso de la impresión 3D ha sido elogiado como una alternativa a la construcción tradicional. Promete ofrecer tiempos de construcción más rápidos, diseños creativos y menos errores de construcción, todo ello a la vez que reduce la huella de carbono. Nueva investigación Un estudio del MIT apunta a una nueva e interesante versión del concepto, basada en bloques de vidrio impresos en 3D con forma de ocho que se encajan entre sí como piezas de Lego.
El equipo señala las propiedades ópticas del vidrio y su “reciclabilidad infinita” como razones para recurrir a este material. “Siempre que no esté contaminado, se puede reciclar el vidrio casi infinitamente”, dice la profesora adjunta de ingeniería mecánica Kaitlyn Becker.
El equipo se basó en impresoras 3D diseñadas por Línea uniforme — es en sí misma una escisión del MIT.








