Empecemos por una metáfora. Imagina un tablero de ajedrez. En la primera casilla, coloca un solo grano de arroz. En la segunda, dos granos. En la tercera, cuatro, y así sucesivamente. Al doblar la cantidad en cada casilla, al llegar a la última, tendrás una montaña. ¿Ves a dónde quiero llegar? Es la magia del crecimiento exponencial, y es exactamente lo que hace el interés compuesto con tu dinero. Leer más

